René Marigil

rm

René Marigil. Foto: Montoro

Hablar de ciclismo en Sagunto es hablar del mago sobre las ruedas, René Marigil de Mingo.

Nacido en la localidad francesa de Carmaux el 24 de octubre de 1928, René murió un 19 de octubre siendo saguntino, localidad a la que se trasladó junto a su familia cuando tan sólo tenía 16 años. Su padre era minero, y por motivos laborales se trasladaron hasta Sagunto, donde se hizo conocer por su marcada trayectoria como ciclista y por ser un reconocido empresario y comerciante de la ciudad, donde tras su muerte, lo convirtieron en hijo adoptivo de Sagunto.

 

Triunfos sobre ruedas

Al paso de los ciclistas en esta 72 edición de la Vuelta Ciclista a España 2017, será inevitable recordar a la figura de este gran profesional. Aquel saguntino, René Marigil, quien grabó su nombre y el de su ciudad adoptiva en 1959, cuando su gran amigo Bahamontes ganó la primera vuelta a Francia para un corredor español. Competición en la que también formó parte Marigil del equipo español. En 1958 obtuvo uno de sus mayores éxitos logrando una victoria de etapa en la Vuelta a España, fue líder en la vuelta a España en 1955 y en la vuelta a Levante, actual vuelta a la Comunidad Valenciana, en 1956, año en el que coronó, batiendo su récord,  la cima en la etapa de la Cruz de Hierro, donde tuvo que esperar a su jefe de filas. Este gran profesional también fue en 1954 campeón de España amateur, y fue parte del seleccionado español en 1956, en el 60 y en el 61.

 

Amable, social y activo

Amable, social, activo, participativo y muy amigo de sus amigos. Así era René Marigil. Características que hicieron que esta entrañable y reconocida figura de la sociedad saguntina acumulara con el paso de los años cientos de amigos, tanto en su faceta como deportista como en la de empresario y vecino de Sagunto, de donde se sentía al cien por cien.

Así lo cuenta el su blog Ángel Fabregat, un profesor que, en 1971, y animado por un alumno decidió ir con sus pupilos de Valencia hasta Santiago en bicicleta. Allí tuvo la suerte de conocer a René, quien, como relata «se convirtió en  mi amgo para siempre».

Una gran relación de amistad que el saguntino demostró en numerosas ocasiones, pero de las que hay que destacar aquélla en la que René al regaló a Fabregat durante dos años la bicicleta que él mismo había en el Parque de los Príncipes, cuando Federico Martín Bahamontes ganó el primer Tour, en 1959.

Una, bicicleta, recuerda el profesor, que como Marigil le decía bromeando: «no le dejo ni a mi padre».  Así que, sigue contando «con esa maravillosa bicicleta de 56 dientes en el plato grande fui yo a Santiago y a Taizé el año siguiente», recuerda Ángel el su blog.

 

Gran empresario

Federico Martín Bahamontes también se convirtió en su gran amigo, encima y debajo de las dos ruedas. Así lo demostró en 2006, cuando, tres años antes de fallecer, la ciudad de Sagunto rindió homenaje al ciclista poniendo su nombre a un pabellón deportivo cubierto de la ciudad. Bahamontes vino a Sagunto para acompañar a su amigo en tan importante evento, demostrando, una vez más, que la amistad que el ciclismo había fraguado, el tiempo se había encargado de mantener.

En la sociedad saguntina también se hizo René un gran hueco. Siempre dispuesto a ayudar a sus amigos y vecinos, René abrió un negocio de electrodomésticos que más tarde regentó su hijo. Como empresarios hizo también grandes amigos y participó siempre muy activamente en los eventos sociales y empresariales de la ciudad.

René se convirtió en el presidente de la asociación comarcal de comerciantes de la ciudad, de la sociedad vitivinícola de sagunto y del Club Ciclista Saguntino. Director deportivo, asesor técnico de RTVE en la Vuelta Ciclista a España, socio fundador de distintos colectivos, miembro de AVA (Asociación Valenciana de Agricultores), e incluso candidato a la alcaldía de Sagunto, a propuesta de los miembros de la asociación de comerciantes comarcal que presidía en Sagunto, con una candidatura independiente.

 

Su sueño cumplido

Así pues, aunque nació en Francia, pasó la guerra en Cifuentes y la posguerra en Rebollosa de Jadraque. A sus 16 años, conoció Sagunto, ciudad que lo enamoró y atrapó para siempre. Aquí es donde el ciclista fue enterrado el 20 de octubre de 2009.

Fue, sin lugar a dudas, uno de los nombres de la ciudad de Sagunto, un hijo predilecto que dejó huérfano al mundo del ciclismo y a su ciudad en 2009 cuando falleció en el Hospital de Sagunto debido a una crisis respiratoria, enfermedad a la que llevaba años plantando cara.

Al final, a punto de cumplir 82 años, perdió esta batalla. Sin embargó ha dejado en la memoria y en la historia numerosas victorias, vivencias, anécdotas y buenos recuerdos para aquellos que tuvieron el placer de conocerle, que fueron muchos. Tras su muerte, Sagunto lo nombró hijo adoptivo de la ciudad, y el próximo verano, 8 años después de su fallecimiento, verá desde arriba uno de los sueños que no pudo ver cumplido desde abajo, traer la Vuelta Ciclista a España de nuevo.

Fuente: El Económico 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s